For the first time in decades, yesterday there wasn't a single Venezuelan telenovela broadcast by Venezuelan networks.


I've received many emails requesting my opinion on this sad moment. (I've also been wanting to write about it here, but haven't had the time to do so because of my classes). Therefore, following is an interview I answered via email. It's in Spanish, but I hope you'll get the gist of it. (The moment is critical. Venezuelan telenovelas are competing at a disadvantage because of the political environment and its consequences. I don't think the Venezuelan telenovela is dead, there's just too much talent in the country's industry. Network executives should conduct some serious research and support our talent with salaries and working conditions according to their experience).

Here is my point of view:

- ¿Por qué cree que las telenovelas colombianas han desplazado a las venezolanas en el mercado internacional?

Hay varias razones: 1. La asociación entre las productoras colombianas y Telemundo (cuyo dueño es la cadena norteamericana NBC) ha logrado una poderosa mezcla de creatividad con altos presupuestos. 2. La telenovela colombiana no se produce bajo las restricciones de una Ley de Contenidos. 3. La telenovela colombiana no se produce en el ambiente que ha dejado en la TV venezolana la no renovación de la licencia de RCTV y la posterior salida del aire de RCTV Internacional. Estas medidas han traído como consecuencia aprehensión en la otra estación de televisión que produce telenovelas en Venezuela. El resultado de las razones 2 y 3 es una telenovela menos atractiva, menos arriesgada y menos contemporánea porque es excesivamente escrupulosa. 4. Las telenovelas colombianas no se producen bajo el esquema cambiario y con las devaluaciones que existen en Venezuela, las cuales inciden en la actualización de nuestros equipos y el entrenamiento de nuestro personal. 5. Las telenovelas colombianas han sido mejor mercadeadas en el mercado internacional que las venezolanas.

- Algunos autores aseguran que en Venezuela pasa lo mismo. La telenovela colombiana irrumpió con creatividad y por eso ocupa los horarios estelares en Venezuela. ¿Qué comentario tiene al respecto?

La telenovela colombiana co-producida con Telemundo ocupa el horario estelar actualmente porque Televén descubrió que les resultaba mejor que las telenovela brasileñas que habían colocado por años en su prime time. Las telenovelas de Brasil eran aceptadas en Venezuela sólo por las clases altas, las Telemundo-colombianas sí “suben cerro”. Esa es una razón, pero hay otras. El cierre de RCTV saca de circulación a uno de nuestros dos grandes productores de telenovelas. Eso empobreció tremendamente a nuestra televisión y a nuestra industria de la telenovela. Primero, porque es una opción menos. Segundo, porque al no tener aparente competencia, bajó la calidad de las telenovelas de Venevisión. Hubo una falsa sensación de seguridad en el mercado nacional y una priorización del mercado internacional que, aunado a los problemas de ambiente político, leyes y presupuesto explicados en la pregunta anterior, le bajaron paulatinamente la calidad a las telenovelas de Venevisión y las desconectaron del gusto de nuestro público al punto en el que estamos ahorita, en el que el mismo canal no tiene otra alternativa que colocar novelas hechas en Colombia en su prime time.

- ¿Cómo calificaría el momento que atraviesa la telenovela venezolana en este momento en el país?

El momento es crítico. Nuestra industria está empobrecida y todos los que trabajan en ella están en una situación laboral dificilísima. Pero eso no significa que no hay futuro.

- ¿Qué futuro le vislumbra a la producción dramática nacional?

Tenemos inmenso talento tanto a nivel de autores como de actores. También en nuestros estudios de televisión hay una serie de héroes y heroínas anónimos que trabajan detrás de las cámaras en la producción y dirección. En todos esos grupos hay capacidad y entrega. Yo confío en que el talento se impondrá sobre el contexto adverso en el que trabajan.

- Como estudiosa en la materia. ¿La telenovela venezolana debería evolucionar, es decir tomar un nuevo rumbo, que ya no sea ni rosa ni de ruptura?

Hoy en día las historias originales tienen elementos tanto del género rosa como del de ruptura. No están en ninguno de los dos extremos. La telenovela venezolana en mi opinión tiene que volver a hablarnos a los venezolanos primero y recuperarnos como público. El mercado internacional vendrá después, y sólo si tenemos una estrategia de mercadeo más eficiente y honesta. Es clave que nuestra industria telenovelera nunca subestime la inteligencia del público y luche contra la fuerte tendencia de la cultura popular a repetirse a sí misma.

- ¿Algún mensaje para los escritores de dramas venezolanos?

Sería absolutamente pretencioso de mi parte decirle nada a nuestros escritores. Conozco de cerca las dificultades, esfuerzo y angustias del trabajo de escribir telenovelas. La mayoría de la gente no tiene idea del número de horas que pasan ideando, escribiendo, revisando y cuestionando los detalles de unas historias que tienen que ser escritas a velocidad industrial. Mi mensaje más bien es para los que toman las decisiones del negocio. Para obtener buenos resultados hay que diseñar estrategias basadas en la investigación y observación rigurosa del género y su público. También hay que apoyar más a nuestros escritores, actores, directores y trabajadores del área de la producción con salarios y condiciones de trabajo acordes con su trayectoria.